En palabras sencillas reformar al Estado significa redefinir y redistribuir las funciones públicas del gobierno del mexicano. Es decir, las reformas en materia electoral, fiscal, judicial, energética… son una serie de modificaciones que en conjunto se denominan reforma del Estado.
Para realizar la reforma del Estado se creó, por medio de la Ley para la Reforma del Estado, una Comisión Ejecutiva de Negociación y Construcción de Acuerdos. Dicha comisión la integran el Congreso de la Unión, representantes del Poder Ejecutivo y Judicial; es la encargada de pronunciarse obligatoriamente en los siguientes temas:
1. Régimen de Estado y gobierno
2. Democracia y sistema electoral
3. Federalismo
4. Reforma del Poder Judicial
5. Reforma hacendaria
6. Garantías sociales
La ciudadanía también participa por medio de foros regionales de consulta pública de los temas antes enumerados. El proceso tiene por ley una duración de 12 meses a partir de abril pasado, fecha de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
Lo que hemos escuchado y leído en los medios electrónicos y escritos de comunicación han sido modificaciones constitucionales, así como también reformas a leyes que regulan temas como el fiscal o el electoral que ya prácticamente se encuentran en una fase del proceso legislativo llamado Constituyente Permanente, que no es otra cosa más que la aprobación de las leyes discutidas en las cámaras de diputados y de senadores, pero ahora por los congresos locales.
Posteriormente, el Congreso de la Unión hará los votos para corroborar que fueron aprobadas por la mayoría de los congresos locales, para después ser enviadas al Ejecutivo para su publicación.
El proceso completo que llevaron dichas reformas y que las demás pendientes deberán también seguir es el siguiente:
1. Presentación de propuestas
2. Consulta pública
3. Negociación y construcción de acuerdos
4. Redacción de los proyectos
5. Aprobación, firma y presentación de iniciativas
6. Proceso legislativo.
Así es que en los próximos días se hará mención de la reforma al Poder Judicial, por ejemplo. El caso de la reforma energética se pospuso para el 2008 debido a que aún no hay pronunciamientos claros sobre el tema.