Es difícil nadar contra el destino porque su fuerza indiferente nos
arrasará. Latinoamérica tiene una historia de pobreza, hambruna,
desempleo, corrupción, dolor. Sin embargo, es posible luchar por
transformar el futuro, porque la oscuridad no tiene que ser el final de
nuestra historia.
La Fundación ALAS (América Latina en Acción Solidaria), cuyo presidente
honorario es Gabriel García Márquez, es un movimiento preocupado por
detener la crisis latina desde la infancia.
Conformada por diferentes artistas, líderes empresariales,
intelectuales y líderes de gobierno, el fin de esta organización es
emprender acciones para mejorar la vida de 32 millones de infantes
afectados por la miseria y el abandono.
El pasado sábado, el mundo fue testigo de estas acciones rumbo a una conciencia humanitaria: “El concierto para los niños”.
Cientos de reflectores, una multitud de estrellas y alrededor de
300 mil latinos cantando a una sola voz, inundaron dos tierras latinas,
Buenos Aires y la Ciudad de México, en dos conciertos masivos
totalmente gratuitos, con el único fin de levantar la voz para exhortar
a los gobiernos a mejorar la vida de la niñez empobrecida.
En México, el recital arrancó con la presencia de David Bisbal, quien cantó ante miles de personas en el Zócalo capitalino.
Además del cantante español, también estuvieron sus compatriotas
Miguel Bosé y Ana Torroja, junto con Ricky Martin, Aleks Syntek,
Babasónicos, Diego Torres, Juan Luis Guerra, Ricardo Montaner, Tania
Libertad, Timbiriche, entre otros.
El gran ausente al concierto fue el cantante Juanes, quien tuvo
que cancelar su participación por un imprevisto con el avión que lo
trasladaría a tierra azteca.
Uno de los momentos más significativos del evento fue un enlace
vía satélite entre los dos conciertos al interpretar, tanto los
artistas en México como en Argentina, “No es lo mismo”, tema del
cantautor Alejandro Sanz, quien fue uno de los cantantes en Buenos
Aires.
Junto con Mercedes Sosa, Sanz fue acompañado por Gustavo
Cerati, Pedro Aznar, Paulina Rubio y Shakira, organizadora del evento y
vocera de la Fundación en América Latina.
La cantante colombiana cerró el evento en la capital argentina,
asegurando que en los próximos meses los artistas participantes
sostendrán reuniones individuales con presidentes de la región para
instarlos a atender la pobreza infantil.
Días antes del evento, Shakira anunció que ALAS recibió 200
millones de dólares para la ayuda humanitaria; el empresario mexicano
Carlos Slim otorgó 110 millones a la causa y Howard Buffet (hijo de
Warren Buffet, el primer lugar en la lista de multimillonarios de la
revista Forbes) 85 millones.
Estas acciones son los primeros pasos, pero el tiempo sigue corriendo y Latinoamérica no puede esperar.