Cultura digital

 

El rostro de Jesucristo

Reconstruyen, en 3D, su cara a través de un cráneo encontrado en Jerusalén que data del siglo I
Redacción | 20 de Noviembre de 2014 | 14:05

¿Cómo es Jesucristo?

La religión, el cine, la televisión, todos nos han dado una versión de cómo lucía dicho personaje histórico-religioso, pero la realidad es que no se acercan a los verdaderos hechos. Lo sabemos ahora que investigadores británicos han reconstruido la cara de quien podría ser Jesús a partir de un cráneo judío encontrado en un cementerio de Israel que pertenece al siglo I.

El cráneo fue encontrado por el arqueólogo Joe Zygas, cuando estaban construyendo una carretera en Jerusalén, cuenta quo.es. Se supone que es un hombre que vivió en la misma zona que Jesús, así que expertos israelís decidieron utilizarlo para la reconstrucción de la cara del famoso personaje, pues se trata de una persona coetánea.

La reconstrucción es un método común y reconocido, sobre todo cuando se tiene el cráneo porque éste permite darle forma a la cara, desde las cejas hasta la mandíbula; tomando en cuenta, claro, los rasgos propios de la raza y una anterior investigación anatómica, biológica, antropológica e histórica. Y es con tales datos con los que se puede crear una imagen informática de la que se deriva una malla de puntos en 3D.

Cuando se tienen las formas y las uniones de los huesos, se deduce la distribución de las fibras musculares, los espacios donde se encuentra los tejidos adiposos y la localización de las glándulas. Se hace también una aproximación estadística y así se encuentran las cifras medias de diferentes rostros y se hace uso de datos históricos para complementar; además de los análisis paleodemográficos, que son elementos químicos que se encuentran en los restos, con lo que se pueden conocer cosas como el estado nutricional del personaje, explica el portal mencionado.

La reconstrucción es entonces un rompecabezas que se arma con base en diferentes elementos; y aunque probablemente no se trata del rostro exacto, las reconstrucciones siempre son muy acertadas.

En este caso, no es la cara de Jesucristo porque no se trabajó en ella precisamente, pero es una representación de cómo pudo haber sido la cara de dicho personaje, pues el trabajo se hizo pensando en ello y con base en las imágenes encontradas de Cristo en sinagogas del norte de Irak entre los siglos I y III, menciona elmundo.es.

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