El movimiento en la superficie terrestre, las condiciones climáticas de un lugar y el mal mantenimiento de redes de drenaje pueden hacer que se generen hundimientos cuyas imágenes parecen sacadas de una película de ciencia ficción. Al respecto, la página nationalgeographic.com dio a conocer fotografías de agujeros que registran este fenómeno, te presentamos algunas de ellas.
El caso más reciente es el ocurrido en Guatemala, donde se formaron dolinas provocadas por las recientes catástrofes en la zona. Esto se debe a que la tierra pierde poco a poco materia, a causa de las precipitaciones, que se encharcan y luego se infiltran.
Gran parte de la ciudad de Guatemala está sobre grava y otros materiales solubles al agua, lo que está denominado como sistema kárstico.
En 2007 ya había ocurrido un hundimiento similar en dicha ciudad. Con base en las fotografías, se cree que los agujeros tenían alrededor de 18 metros de ancho y 100 metros de profundidad. Generalmente, los funcionarios rellenan los pozos con grandes piedras y otros escombros.
En 1981, se produjo en sólo tres días, una dolina gigante en Winter Park, Florida, la cual tenía aproximadamente 190 metros de diámetro y 50 de profundidad. El fenómeno engulló varias casas, una calle, la piscina municipal, comercios y postes de electricidad.
En 1994, se repitió este acontecimiento en Florida. Esta vez en Mulberry, dentro una zona minera, por lo que no hubo pérdidas materiales. La imagen muestra el agujero de 56 metros de profundidad.
Años de minería en Picher, Oklahoma, cerca de la frontera con Kansas, han dejado a la ciudad llena de agujeros, como el que se ve en la imagen, el cual apareció en el 2008. Algunas minas se excavaron demasiado cerca de la superficie, y los techos eran incapaces de soportar el peso de la tierra en la parte superior, por lo que los derrumbes eran inevitables.
En contraste al ejemplo anterior, los cenotes de la península de Yucatán, cerca de Chichén Itzá, son un atractivo natural de la zona. El sitio arqueomex.com explica que estas formaciones se deben al proceso geomorfológico denominado karst, que consiste en la combinación de los mecanismos de disolución, colapso y construcción de la caliza.
Un autobús estacionado fue la víctima de un hoyo que se abrió en las calles de Lisboa, en 2003. En muchas ciudades, la infraestructura de servicios públicos como alcantarillado y cables de fibra óptica están enterrados en fosas llenas de material suelto, lo cual al paso del tiempo puede generar un desgaste que da como resultado este tipo de accidentes.