Me preguntaban unas amigas en una reunión hace unos días qué era realmente para mí el movimiento independiente musical mexicano. ¿Una pose? ¿Una moda? ¿Un verdadero movimiento en búsqueda de "algo"?
Dar respuesta a una pregunta como esa no es nada sencillo, sobre todo porque el trabajo independiente no es cosa inventada y por la actualidad que vivimos, es algo que se remonta a muchísimos años en el pasado; no sé, tal vez ha estado siempre con nosotros.
Aún así traté de responderles de la mejor forma posible que dicta mi experiencia en este terreno.
México es un país extremadamente musical, aún en medio de una interminable crisis, siempre se ha encontrado pretexto para cantar, para hacer música.
Estoy seguro que, aún no teniendo una relación directa con el medio del espectáculo, todos y repito: todos, tenemos a un amigo, a un vecino o a un familiar que canta, que toca un instrumento ó que tiene su grupo de rock... Alguien que misteriosamente es capaz de aparecer "de la nada" una guitarra en la reunión y dar inicio a un momento de bohemia.
Probablemente, este personaje que conocemos se desempeña lo suficientemente bien que logra sorprender a todos los comensales cantando una que otra canción que compuso para un amor del pasado. De inmediato, surgen los comentarios "esa canción la debería cantar Alejandro Fernández..." y los clásicos como: "existen tantos artistas de plástico que salen en la tele, ¿Dónde está el verdadero talento?"
¿Les ha pasado algo así? El semillero de "talentos" es interminable, eso no significa que todo lo que surge valga la pena ó pueda trabajarse a un nivel masivo, pero ahí está y es una forma de dar voz y expresión a la parte sensible del mexicano.
Pero dentro de este mundo de personajes musicales que hablo, surgen algunos que se destacan del resto. Puede ser por su necedad y mejor aún, (por su talento) que emprenden el camino en la búsqueda de escaparates para mostrar su propuesta... su música.
Es ahí en dónde a los primeros pasos se enfrentan con el mundo real, un lugar plagado de competencia (no muy leal en la mayoría de los casos) de decenas de miles de mujeres y hombres con el mismo sueño y que buscan un lugar bajo el spot light del escenario.
También se inscriben (aún sin desearlo) en un interminable maratón. Una carrera campo traviesa por el mundo de la industria de la música y el espectáculo.
Pueden algunos ser capaces de ofrendar su vida (o por lo menos una muy buena cantidad de años de ella) por poder entrar en el mundo de sus sueños, el tener un lugar entre "los elegidos".
Muchas, es más, la mayoría de estas historias no cuentan un final feliz y terminan en anécdotas por más que se haya luchado.
Esto suena romántico y en una forma una idea digna para un guión para un programa de TV ó Cine.
¡Es más! ¿Qué estoy diciendo? Este es uno de los temas más recurrentes que pueda haber. Desde la película Fama pasando por American Idol y llegando a estos concursos de "La Academia"... Pero esto es otro asunto (que aún siendo parte de la idea) lo trataremos en otro momento.
La competencia es enorme y los espacios son reducidos. En su mayoría se sienten subestimados ó ignorados, así que es buena razón para que "el artista" busque caminos alternativos y así mostrar su propuesta antes de caer en mundos de depresión y desaparecer.
Decía un muy buen amigo "Mejor vivir colorado que morir descolorido", así que si no queda de otra, la mayoría opta por entrar en el mundo de la producción independiente antes de entrar a las "garras y criterios" de una disquera internacional.
Además, con los canales de promoción y distribución que en la actualidad se encuentran al alcance de técnicamente cualquiera (hablo estrictamente de el Internet) las cosas se creen que pueden ser más sencillas.
Por lo menos eso se cree.
Ahora debo apuntar que el movimiento de música independiente a nivel mundial es factor determinante en la historia del negocio disquero y de espectáculos. Esto no es un asunto nuevo, es y será un constante surtidor de talento ya que al pasar de los años, una enorme cantidad de grupos que ahora son protagonistas de la industria comenzaron así, en el mundo independiente.
Pero, (siempre debe de existir un "pero") nuevamente el camino de la independencia no es necesariamente el más lindo ya que, la libertad implica responsabilidades.
La forma de entender a la industria independiente mexicana no se da siempre de la mejor manera, ni de parte de los artistas que hacen su disco, ni de las personas que manejan incipientes disqueras de este tipo.
Mucho menos de un público y unos medios que en el artista independiente pueden ver a alguien que dijo: "Como no me hacen caso, pues mejor lo hago yo solo".
Un relegado de la industria disquera mayor.
La palabra "indie" y su significado ha sido extremadamente manoseado en los pasados años y en lugar de convertirse en un sinónimo de independencia artística de alto nivel parece ser un término peyorativo a lo mal logrado. ¿No han escuchado que alguien dice que suena "raro" porque es "indie"?
Muchos de los trabajos independientes que se realizan actualmente por todo el país, se convierten en solamente testimoniales que capturaron el momento que vivieron un grupo de amigos que entraron a un estudio de grabación, en pocas palabras anécdotas.
Afortunadamente, algunos artistas, productores y gente de esta industria lo han entendido y trabajan profesionalmente, mostrando con calidad que no es un juego sino el siguiente paso a dar en el mundo de la música y el espectáculo.
El verdadero artista debe siempre de buscar y encontrar los caminos correctos para mostrar sus ideas, para llevar más allá sus sueños y sus propuestas musicales.
Entregarlas a la mayor cantidad de gente posible y que en ese público esté la decisión de su fracaso ó trascendencia en el mundo del espectáculo, no en una firma realizada en un escritorio con hombres de pantalón largo.
El talentoso artista independiente, responsable y profesional, organizado y exigente con su carrera es un verdadero valiente que nutre a la industria de la música en México y en el mundo.
Fernando Gallegos
My Space: Marchantemusic
Twitter: @MarchanteMusic
Fernando Gallegos ha trabajado técnicamente en casi todos los espacios de la industria por poco más de 30 años. Músico, Productor, Locutor/Productor de radio y TV para estaciones como WFM ó Radioactivo 98.5
Laborado para todas las disqueras transnacionales y algunas independientes –las que aún existen y las que no soportaron el paso de los tiempos- realizando proyectos de marketing para lanzamientos de grupos y artistas.
Ha tenido la responsabilidad como representante artístico de llevar las carreras de dos artistas nacionales/internacionales como Julio Revueltas y Belanova.
Actualmente es Director de Marchante Management y representante del grupo internacional Candy mx – http://www.candymx.com/ / www.myspace.com/candymx