Paseando por el Centro Histórico de la Ciudad de México, uno puede admirar innumerables monumentos, de autores conocidos, como el palacio de correos y el palacio de las bellas artes, el Palacio de Iturbide, entre otros tantos edificios que parecen haber sobrevivido al paso del tiempo como el retrato de Dorian Gray.
Palacio de Bellas Artes
Pero no es así, detrás de estos hermosos monumentos, están los conocimientos y la gran labor de los arquitectos restauradores y, sin lugar a dudas, el más grande de los arquitectos restauradores en México que, más allá del conocimiento, ha realizado grandes empresas y obras de restauración por todo el país y asesorado otras tantas, como en el ya citado Ángel de la Independencia, ha sido el Arquitecto Ricardo Prado Nuñez.
El Arquitecto Ricardo Prado Nuñez nació en la ciudad de méxico en 1938, arquitecto y doctorado en Restauración por la Universidad Nacional Autónoma de México y premiado con la medalla Gabino Barreda, entre otras tantas condecoraciones, ha restaurado una gran cantidad de monumentos, tan valiosos como famosos en México y el mundo.
Entre los que podemos mencionar: El Teatro de la Ciudad - México D.F.; los palacios de Iturbide y de los condes de San Mateo Valparaíso; de los Condes de Suchil en Durango; la antigua casa de Humboldt en Taxco Guerrero, entre incontables obras realizadas por el Dr. Prado y su despacho su obra es abundante y su conocimiento compartido, tanto en sus cátedras como en sus publicaciones.
Gracias a su talento del Dr. Prado y muchos otros arquitectos restauradores, podemos admirar las obras de Rivas Mercado, Guerrero y Torres, Tolsá, Adamo Boari, entre los muchos arquitectos que levantaron los más hermosos palacios, templos y monumentos de México
El Ángel de la Independencia es un monumento tan notable como famoso, símbolo de una ciudad y una nación, especialmente valorado en estas fechas, así, su autor trasciende a través de la obra, y posteriormente, el individuo curioso o el investigador profesional puede descubrir toda la obra de este arquitecto y, paradójicamente, hasta el más pequeño diseño del mismo autor, trasciende ahora por su nombre, más allá de la obra en si misma.
Ángel de la Independencia
Misteriosamente, la oportunidad brindada a un arquitecto, para diseñar y levantar una obra simbólica o monumental, puede incluirlo en los libros de historia junto con toda su obra, sin embargo, existen muchas obras discretas, pequeñas y cotidianas que, contienen gran valor arquitectónico, pero son de algún modo, tan anónimas como su autor.
Antonio Rivas Mercado es conocido por la columna de la independencia, sin embargo, la ubicación es en gran medida su fuerza. El Paseo de la Reforma y sus glorietas son un proyecto arquitectónico y urbano, un proyecto de ciudad que tiene autores anónimos, así como el Castillo que remata este paseo arbolado.
El Castillo de Chapultepec está muy referido al arquitecto Ramón Rodríguez Arrangoiti, sin embargo, el ingeniero Manuel Agustín Marscaró (1784-1812) sería entre tantos autores o participantes, el responsable de levantar aquel palacio neoclásico, originalmente, para retiro y resguardo del Virrey Bernardo de Gálvez.
Castillo de Chapultepec
También podemos admirar otra de sus grandes obras "La Ciudadela" o Real Fabrica de Tabacos, también atribuida al arquitecto González Vázquez, ahí el ingenio se revela en la cimentación y sistemas constructivos, las grandes aportaciones de M. Agustín Marcaró son sus grandes soluciones estructurales compuestas en ritmo y armonía con el partido arquitectónico, la consolidación del cerro de chapultepec, tan vigente como sólida y la cimentación de cúpulas invertidas en La Ciudadela, son aún objeto de estudio y admiración entre lo más destacado de su obra, sin embargo, siempre ha pasado a la sombra de los arquitectos que dieron acabado final o firma.
Los arquitectos que han vivido a la sobra de otros, no son pocos, y uno de los más vistos y poco conocidos, es indudablemente Rafael Mijares Alcérreca que, sin restarle un poco de crédito a los arquitectos con los que ha participado, siempre ha sido, un tanto ingrato el nombre que puede uno leer bajo el nombre de otros más conocidos y famosos, así podemos encontrar su nombre, junto a Pedro Ramírez Vázquez en obras tan importantes como el Museo Nacional de Antropología (1964) el Estadio Azteca (1966) o las oficinas de la Secretaría de Relaciones Exteriores (1966), entre muchos más proyectos.
Formado con los mejores arquitectos de su época - Carlos Lazo, José Villagrán, Francisco Serrano, entre muchos otros. También podemos leer su nombre en el edificio de la Universidad Iberoamericana de Santa Fe, ciudad de méxico, el primer proyecto que se vio en esa zona de la ciudad y que años más tarde se tomara como referencia para el desarrollo de la región.
La arquitectura de una ciudad o de una región, la arquitectura de una nación, no puede quedar bajo una lista de nombres, por larga que esta sea, especialmente en México, el grueso de las grandes obras, han quedado siempre bajo el anonimato, miles de hombres, y nombres, son los verdaderos autores de esta nación, ingenieros, arquitectos y otros tantos miles de constructores titulados o empíricos.
Todos ellos han levantado pequeñas construcciones que ahora son conocidas como arquitectura vernácula, hasta grandes acueductos y conventos que, no tienen un autor definido, sin embargo sabemos que, fueron levantados por excelentes constructores que muchas veces combinaron conocimiento práctico y teórico, pero quedaron sin firma de autor y ahí están, regados por todo el país en misiones, presidios, templos y conventos, fuertes y puertos, entre tantos monumentos conocidos.
Por lo anterior, los monumentos no están valorados en función de una subjetiva belleza, estilo o tendencia arquitectónica y, podemos encontrar modestas construcciones que son testimonio histórico y cultural de la humanidad, así la UNESCO, tiene declaradas zonas como Xochimilco y el Centro Histórico de la Ciudad de México, El Palacio y Parque de Versalles, así como el campo de concentración de Auschwitz, todos ellos son de algún modo, patrimonio cultural de la humanidad, testimonio histórico.
Centro Histórico de la Ciudad de México
Esta pequeña columna solo ha querido destacar a los arquitectos más talentosos y poco conocidos, por haber participado en grandes y conocidas empresas arquitectónicas y hacerles un poco de justicia en su anonimato, en México.
Imagen sobre la autoconstrucción: http://www.conafovi.gob.mx/tu_casa_con.html
Información sobre el Dr. Prado: http://pradoyasociados.com/Pobras2.htm
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