El amor es una palabra muy abstracta que nos lleva a pensar en un sinfín de significados, tipos y formas de expresión. Cada sociedad tiene diferentes formas de expresarlo, dependiendo de la historia, de sus valores y también de los principios en los que está fundamentada.
El amor en México sigue siendo igual al de nuestros abuelos, es un amor tradicionalista, engloba una entrega completa al otro, una aceptación y apoyo incondicional, y, muchas veces, hasta se confunde con el sacrificio de uno mismo para que la persona en cuestión salga adelante.
La forma que tenemos los mexicanos de expresarlo es única. Si nos ponemos a analizar con qué asociamos los mexicanos a nuestra figura femenina, la mayoría podría contestar que la cocina, con platillos deliciosos que nos hacen cuando estamos de fiesta, comida también para sanar el corazón, lo que nos hace sentir plenos, apoyados y llenos de cariño.
¿Con qué asociamos a nuestra figura masculina? Probablemente la mayoría haga referencia a un apoyo económico, con saber que habrá el dinero suficiente para alimentar las bocas que sean. Detrás de las mujeres que nos dan cariño por medio de la comida, sabemos que el hombre de la casa es el proveedor que facilitará el proceso.
La comida y el amor en México están asociados, podríamos asumir que esto puede estar generando la gran tasa de sobrepeso que tenemos hoy en día en nuestro país. La forma de llenar ese vacío, frecuentemente, es mediante comida.
Otra característica que define al mexicano internacionalmente, es que es muy cariñoso; abrazamos a todos, besamos a todos, sin importar la relación que tengamos con aquella persona. Consideramos el beso y el abrazo como algo esencial en nuestra vida, como una forma de empezar una relación de confianza y de abrir nuestros corazones a nuevas personas. Por ello, podemos ver cómo el mexicano expresa el amor por medio de acciones; la mayoría de las veces no es hablado, pero eso no quiere decir que no sepamos que somos queridos. Nuestra cultura no nos enseñó a hablar, no nos enseñó a expresarnos, nos enseñó a demostrar el cariño por medio de acciones, como dicen: "Una acción vale más que mil palabras"
Un ejemplo de esto es como fue recibido Hernán Cortes por Moctezuma cuando llegaron a las costas de México. Fueron recibidos con mucho oro y plata, fueron acogidos por nuestros ancestros, invitados a conocer lo mejor de nuestras tierras, confiando plenamente en ellos y haciéndolos sentir parte de esa sociedad. Desde esas épocas el mexicano sabe ser anfitrión, sabe enseñar la belleza de nuestras tierras, de nuestras familias.
Nunca olvidemos que las tradiciones y costumbres mexicanas son parte esencial de nuestra vida, valoremos que el hecho de amar para el mexicano no es complicado, al contrario que en otros países. El amor en México muchas veces se da por sentado, por lo que tomémoslo en cuenta y empecemos a valorar lo que tenemos a nuestro alrededor.
Psic. Matilde Matuk
Clínica de Asistencia de la Sociedad Psicoanalítica de México (SPM)
Tú, ¿cómo demuestras tu cariño?
¿Te gusta que los mexicanos seamos muy expresivos?