Hace cuatro años las mexicanas, Paola Espinosa y Tatiana Ortiz, hicieron historia, al conseguir medalla de bronce en la final de la plataforma de 10 metros sincronizada, hecho que significaba en aquel entonces la primera medalla para la delegación mexicana que competía en Beijing 2008.
Aquel hecho sería el inicio de una de las duplas femeninas más exitosas en la fosa de clavados en los últimos años, tanto a nivel nacional como internacional, pues juntas, Ortiz y Espinosa, cosecharon varios éxitos. Sin embargo, a finales del año pasado, la situación cambió, cuando la Federación Mexicana de Natación (FMN) determinó que había que renovar esta fórmula tan exitosa.
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Fue así como se determinó que una joven llamada Alejandra Orozco Loza, de tan solo 14 años de edad, se convirtiera en la pareja de Paola, con la intención de renovar al equipo e ir preparando a quien en próximos años, se espera, se convierta en la máxima figura de los clavados.
Alejandra Orozco nació en Zapopan, Jalisco, el 19 de abril de 1997. Ella misma se describe como una niña muy feliz, cuya infancia la pasó al lado de sus padres, de su hermano, así como de familiares y vecinos, con quienes gozaba jugar todo el tiempo que se pudiera a "las escondidillas", su pasatiempo favorito.
"Era muy feliz y lo que más me gustaba de cuando era niña es que nada me preocupaba; lo importante era divertirme y tener un buen día. Disfrutaba mucho ir a la escuela; ahora también lo hago, pero tienes que ir haciéndote más responsable de muchas cosas. Uno crece y las cosas cambian, pero el chiste es disfrutar cada una de las etapas de tu vida", comentó la tapatía, en entrevista para De10.mx.
Desde temprana edad, Ale se caracterizó por ser una niña muy despierta y jovial; siempre tenía ganas de hacer cosas y el día le quedaba corto, así que le pidió a su mamá, la señora Alejandra Loza, que la inscribiera en una actividad deportiva. Fue así como un día, ambas salieron de casa rumbo al CODE y ahí presenciaron un entrenamiento de clavados, deporte que le encantó desde el primer momento que lo vio.
"Me encantan los giros y las alturas, por eso es que no me dieron miedo los clavados", afirma Loza, quien de inmediato fue inscrita a cursos de esta disciplina acuática, justo cuando tenía nueve años de edad.
En poco tiempo, Orozco comenzó a sobresalir dentro de su grupo de entrenamiento y los éxitos fueron llegando por sí solos. Se convirtió en atleta de alto rendimiento cuando participó en la Olimpiada Nacional de 2010 y un año más tarde, logró la clasificación para participar en distintos Grand Prix, así como al Campeonato Mundial de Shangai, en donde logró colarse hasta la semifinal. Este año, en la Olimpiada mexicana obtuvo en total 10 preseas, seis de oro, dos de plata y dos de bronce.
Estos logros no hubieran sido posibles si Alejandra no fuera una niña dedicada y entregada a su gran pasión. "Debes tener mucha garra para aguantar tanto la preparación física, como cuando sacas tus clavados, todo esto lo tienes que combinar con una alimentación balanceada", agregó la jalisciense, quien reconoce sentir gran debilidad por las frituras y chocolates, "pero no puedo comerlos como quisiera por aquello de la figura y porque necesitas tener una buena presencia y en la plataforma no puedes pesar tanto".
Fueron esas ganas de salir adelante lo que motivó a los dirigentes de la natación a decidir que ella fuera la acompañante de Paola Espinosa en este nuevo ciclo olímpico, un sueño que tenía Alejandra cuando empezó a entrenarse y que hoy, es toda una realidad.
"Cuando era chiquita, admiraba mucho a Paola Espinosa y siempre quise ser como ella. Hoy estoy muy contenta de ser su pareja en sincronizados porque fue alguien que me inspiró para alcanzar mis metas", indicó la novel clavadista.
A los pocos meses de iniciar entrenamientos juntas, la recompensa llegó para ambas, cuando consiguieron la clasificación a Juegos Olímpicos para competir por una medalla de oro en la plataforma de 10 metros sincronizada, gracias al octavo lugar que consiguieron en la Copa del Mundo de dicha especialidad, celebrada precisamente en Londres.
"La clasificación a JO ha sido el mayor logro en mi vida, ya que no fue fácil, pero lo logramos. Agradezco mucho a Paola que haya creído en mí, que me haya ayudado en uno de los momentos más felices de mi carrera", añadió la debutante en competiciones olímpicas, quien a pesar de su corta edad, ha sabido levantarse de algunos tropiezos que en su momento le hicieron flaquear.
En esta ocasión, Alejandra tuvo todo listo para viajar a territorio inglés y no vivir un momento de terror como hace algún tiempo, cuando en una competición celebrada en Alemania, a ella y a dos compañeras del equipo mexicano las dejó el avión que las trasladaría a Italia, el siguiente punto de la gira. Se encuentra ya más que lista para su debut en las Olimpiadas.
"Quiero disfrutar estos juegos, dar lo mejor de mí, competir con mucha garra y sentirme feliz. Quiero llevarme el mejor de los recuerdos de esta experiencia", concluyó.
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