La marcha es una de las 36 disciplinas que componen, en conjunto, los 26 deportes incluidos en los Juegos Olímpicos de verano, competición deportiva que reúne a miles de atletas de diferentes partes del mundo cada cuatro años.
Como bien dice habilidades.org, la marcha es un deporte un tanto complicado que requiere de gran esfuerzo físico y mucha concentración por parte de quien la practica, ya que el paso debe ser más acelerado al de una caminata normal, pero siempre hay que procurar que los pies, en todo momento, hagan contacto con el piso.
A nivel internacional, México es reconocido por ser cuna de los mejores marchistas; sólo basta recordar los nombres de algunos, como: Raúl González, Ernesto Canto, Carlos Mercenario, Daniel Bautista, entre muchos otros, que hoy forman parte del Salón de la Fama de la Confederación Centroamericana y del Caribe de Atletismo (CCCA).
Hoy en día, hay varios jóvenes que intentan seguir los pasos de aquellas leyendas del atletismo y uno de ellos es precisamente Horacio Nava, uno de los muchos deportistas mexicanos que se darán cita en Londres el próximo mes de julio, con la esperanza de bañarse de oro y gloria.
Con motivo de esta justa deportiva y en apoyo a la juventud mexicana, De10.mx se dio a la tarea de entrevistar a varios atletas que ya tienen su pase a los Juegos Olímpicos.
En esta ocasión tuvimos la oportunidad de platicar con el andarín, especialista de la prueba más extenuante, la de los 50 kilómetros, Horacio Nava, quien nos contó detalles de su vida personal, así como las actividades que le demanda el ser un atleta de alto rendimiento. También, compartió sus sueños y anhelos de cara al evento veraniego.
Horacio Nava Reza nació en la ciudad de Chihuahua el 20 de enero de 1982; es el menor de la familia conformada por los señores Jesús Nava Herrera y Noemí Reza Mendoza y sus tres hermanos, Jesús, Ramón y Natividad.
Desde pequeño sintió atracción por practicar algún deporte, ya que recuerda que "no fui de carritos o de estar en casa jugando videojuegos; siempre fui más de andar en la calle jugando soccer, americano o basquetbol", actividades que disfrutaba de realizar.
Quizá, la marcha no sea uno de los deportes más populares; sin embargo, Nava la conoció gracias a sus hermanos, quienes la practicaban. Se inició en esta disciplina como mero juego y entretenimiento y con el paso de los años, aprendió un poco más de la técnica.
"Desde chico soñaba con estar en unas Olimpiadas, representar a México y estar en un podio. Me nació el amor por la marcha al ver a un mexicano ganador en esta disciplina y después, cuando me informé más, me di cuenta de que México tenía mucha tradición y sobretodo, obtenía buenos resultados en este deporte. Así que ese fue mi primer flechazo con este deporte", comentó.
Fue así como a los 11 años decidió entregarse en cuerpo y alma a la marcha. Inició con entrenamientos profesionales y competencias adecuadas a su edad, pues es un deporte acumulativo que va creciendo el rendimiento a la par de cada persona, sus expectativas y sus metas.
Para conseguir ese sueño, Horacio entrena tres veces al día y en tan sólo 24 horas, puede recorrer 48 kilómetros, los cuales se traducen a 230 kilómetros por semana; además, debe llevar una dieta especial, situaciones que en más de una ocasión le han hecho flaquear, pero ha salido avante porque sin duda, la marcha es una actividad que disfruta y ama por sobre todas las dificultades.
Como todo ser humano, Horacio ha atravesado por algunos momentos complicados que le hicieron pensar muy seriamente el tirar la toalla. El más duro sucedió en 2005, cuando después de un chequeo médico de rutina le fue detectado el síndrome de Wolf Parkinson White, enfermedad que le obligó a practicarse una cirugía a corazón abierto y por lo tanto, podría marginarle de cualquier tipo de actividad que requiriera un gran esfuerzo físico.
"Me decían que ya no podría seguir entrenando. Es bastante fuerte ver cómo es que tu sueño se trunca por algo que tú no puedes controlar. Gracias a Dios, la operación fue todo un éxito, todo salió muy bien y aquí seguimos", recalcó.
Horacio fue nuevamente presa del desánimo en 2009, cuando no se logró el objetivo en el Mundial de Atletismo celebrado en Berlín, en donde obtuvo el subcampeonato en la prueba de los 50 kilómetros, una situación que le causó frustración, ya que considera "no se vio reflejado el trabajo hecho durante meses".
Afortunadamente, el chihuahuense se levantó de estas pruebas y un año más tarde, en 2010 obtuvo la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe y en octubre del año pasado, fue uno de los deportistas que sembró mucha alegría en Guadalajara, con su triunfo en Panamericanos.
Nava ya tuvo la oportunidad de disputar sus primeros Juegos Olímpicos en el 2008, en donde obtuvo un digno sexto lugar; ahora, va por su segunda participación en esta competición, en donde espera representar dignamente a México.
"Londres es uno de mis sueños y es una excelente oportunidad de lograr mis metas, pues llego con una buena edad y con cierto grado de madurez, tanto físico como mental... Sé que no es fácil, pero quiero estar en el podio; puedo estar muy cansado o agotado, pero finalmente ese deseo es el que me mueve y el que hace que me esfuerce y trabaje día a día", concluyó.
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