En los últimos años hemos sido testigos de la transformación que han sufrido los cánones de belleza femenina. Hace algunas décadas, las curvas eran lo que estaba de moda y hoy sucede todo lo contrario, pues en las pasarelas vemos a mujeres extremadamente delgadas e incluso con una fisonomía un tanto andrógina.
Las chicas que se dedican a desfilar por la pasarela deben estar muy al pendiente de verse siempre perfectas y de cumplir con los parámetros establecidos, pues de lo contrario, no habrá trabajo para ellas. Esto las orilla, incluso, a tentar en contra de su salud e integridad física.
Últimamente hemos escuchado de modelos o reinas de belleza que han perdido sus trabajos o contratos millonarios por no cumplir con las medidas o el peso requerido supuestamente para esta actividad.
Fue lo que le sucedió a Ananda Marchildon, quien fue despedida injustamente por una de las agencias de gran prestigio a nivel internacional y ante ello, emprendió una afrenta legal en contra de ellos, de la cual salió victoriosa.
Ananda Marchildon es originaria de Canadá, pero a los 10 años de edad, se mudó con toda su familia a Holanda, en donde vivió una adolescencia un tanto difícil, pues tuvo diversos problemas de adaptación y en su propia casa le orillaron a probar diversas drogas, vicio que por fortuna supo dejar a tiempo.
Desde muy niña siempre deseó convertirse en una top model, así que no dudó ni un solo segundo en concursar en la cuarta edición del reality show de pasarelas y moda denominado "Holland's Next Stop Model" celebrada en el 2008, de la cual resultó ser la máxima ganadora.
Su triunfo sorprendió a más de uno y fue sumamente criticada, ya que durante el concurso siempre mostró una personalidad un tanto insegura y cerrada, a diferencia de las demás participantes que siempre mostraron tener las tablas necesarias y suficientes para desempeñarse en este oficio.
El haber ganado este concurso de televisión, hizo que Ananda recibiera un contrato con valor aproximado de 75 mil euros (cerca de un millón 350 mil pesos) con la agencia ModelMasters, así como aparecer en diversas portadas de revista y convertirse en la imagen principal de algunas empresas internacionales.
Todo iba viento en popa en la carrera de Marchildon hasta que la compañía que la contrató se asoció y pasó a manos de la agencia francesa Elite Model Management. La joven no se imaginó nunca el calvario que con ellos sufriría.
Como dice noticiasdesalud.blogspot.com, los directivos de la empresa no estaban muy conformes con tener a Ananda en sus filas, pues no les acababa de convencer el físico de la canadiense, que cabe aclarar, mide 1.80 metros y sus medidas al momento de ganar el reality eran 83-60-92.
El mayor pecado de esta mujer, como explica hoymujer.com, fue que la naturaleza la dotó de caderas prominentes. Elite no cumplió con lo establecido en el contrato, pues de los 75 mil euros, sólo le pagó 10 mil, prometiéndole que le darían el resto hasta que la cinta métrica marcara 90 centímetros de cadera.
Durante varios meses Marchildon se sometió a dietas y ejercicios rigurosos; sin embargo, esto no le ayudó a reducir de talla, la cual siempre oscilaba entre los 92 y 94 centímetros. Elite no soportó esta situación, así que decidió despedir a la modelo por esta situación.
"Está bien si quieres ser modelo de cosméticos o de grandes cadenas. La alta costura es otra cosa, me advirtieron", fue la justificación que le dieron los ejecutivos de Elite al momento de correrla y romper toda relación laboral.
Indignada, Ananda buscó apoyo y decidió apelar ante los jueces esta situación. Demandó a la agencia y tras varios meses de litigio, finalmente las autoridades fallaron a su favor, pues encontraron incomprensible que por sólo dos centímetros de más en la cadera le hubieran despedido y además que las medidas exigidas, pese a ser inusuales en el mundo del modelaje, no son comunes en el mercado real.
"Estamos muy decepcionados con el fallo. Nosotros creemos que estábamos en lo correcto", comentó una de las portavoces de la agencia, al enterarse que deberán pagarle a esta chica todo lo que le deben, además de unas cuantas miles de libras de indemnización por daño moral, agrega dailymail.co.uk.
Esta penosa situación hizo que Ananda Marchildon renunciara por completo a esta profesión y actualmente estudia diseño de interiores, no sin antes posar por última ocasión para Sloggi, una marca de ropa interior, cuya campaña afirma que el cuerpo de esta chica es "precioso, compensado y perfecto. De gorda, nada".
"Estuve demasiado delgada y mi relación con la comida empezó a ser peligrosa por querer ser modelo. No es para mí. No quiero tener problemas de ese tipo, ni tampoco dar el ejemplo equivocado a niñas vulnerables", dijo Ananda, para así darle vuelta a la hoja de esta situación un tanto absurda.
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