A finales de enero de 1941, casi dos años después de haber estallado la Segunda Guerra Mundial, un grupo de jóvenes estadounidenses se reunieron en una cabaña localizada en un bosque de Maryland, para ser partícipes de un rito que supuestamente acabaría con la vida de Adolfo Hitler.
Estas personas siguieron el llamado de William Seabrook, un hombre que llevó una vida rodeada de misticismo y que dio mucho de qué hablar en aquellos años, dadas sus creencias y costumbres, mismas que pusieron "en jaque" a la sociedad.
Seabrook nació precisamente en Maryland en 1884, que desde muy joven se sintió atraído por cuestiones relacionadas con el ocultismo y lo sobrenatural, así que viajó al continente europeo para estudiar en la Universidad de Ginebra metafísica y filosofía.
Regresó a su tierra natal para desempeñarse como periodista; años más tarde contrajo matrimonio con Catherine Pauline Edmonson, hija de uno de los ejecutivos más importantes de Coca-Cola. Este hecho hizo que William se codeara con gente de alcurnia y con mucho dinero.
Sin importarle su matrimonio, este hombre decidió participar con el ejército de los Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial, en donde se desempeñó como enfermero. Finalmente, regresó a su país y decidió mudarse con su esposa a Nueva York para ahí iniciar una nueva vida.
Su mujer puso una cafetería, la cual era frecuentada por los bohemios de la época, así como por escritores, en donde Seabrook entró en contacto con mucha gente de distintos países, lo que le animó a hacer un viaje a Arabia Saudita, para tratar de encontrar a una tribu denominada "adoradores del Diablo". Según él, varios años después, publicó un libro en donde asegura que aquella misión fue todo un éxito.
Tiempo después se sintió atraído por todo lo que tuviera que ver con el vudú, así que para iniciarse en esta religión viajó a Haití y a diversos países africanos, en donde aprendió todas las herramientas para regresar a Norteamérica y ponerla en práctica, experiencia que quedó retratada en 1930 en su libro titulado "Jungle Ways", en donde asegura haber cometido canibalismo.
Al menos 10 años más tarde convocó en una cabaña de Maryland a un grupo de jóvenes y adultos adinerados para que se unieran a un ritual mágico, basado en el vudú, con el cual, supuestamente acabarían con la vida de Adolfo Hitler.
La revista Life fue testigo de aquel suceso. En la publicación de aquella época se narra cómo varias personas acudieron a la cita en una pequeña choza en cuyo interior se encontraba un maniquí, un uniforme nazi, decenas de clavos, hachas, tambores y varios litros de ron proveniente de Jamaica.
Seabrook fue quien encabezó el ritual; algunos de los asistentes debieron cambiar sus ropas para ponerse atuendos un tanto autóctonos, otros hicieron sonar a los tambores.
Una de las participantes más activas fue Florence Birdseye, una mujer acaudalada gracias a la herencia de su padre y ferviente seguidora de las creencias de Seabrook.
Según llewellyn.com, estas fueron las palabras pronunciadas aquella noche por Birdseye: "Hitler, usted es el enemigo del hombre y del mundo, así que te maldigo por cada lágrima y gota de sangre que has hecho fluir, te maldigo con las maldiciones de todos los que han malditos!".
El resto de los participantes respondieron con un "Te maldigo" y posteriormente, todos ensartaron clavos y agujas al maniquí vestido de nazi en la garganta y en el lado en el que tenemos el corazón; también, clavaron sus uñas en los ojos de otro muñeco pequeño en forma del Führer, para supuestamente causarle al líder alemán un tremendo insomnio del cual no pudiera recuperarse jamás.
Todo el grupo invocó y lanzó un rezo a Istán, una deidad pagana que supuestamente se encargaría de trasladar todas las heridas y males hechos a esos muñecos que representaban a Hitler. Seabrook cerró este ritual con la decapitación del muñeco, para posteriormente enterrar todas las partes y así ser devorado por los gusanos.
¿Crees que haya tenido efecto dicha ceremonia?
¿Has sabido de algún caso de vudú que haya funcionado?